Conociendo Italia. El Lago d’Iseo

Ciao a tutti! Aprovechando que las temperaturas se mantienen altas para la época del año en la que estamos, nada mejor que empezar a hacer escapadas en moto para conocer las maravillas que la Naturaleza nos ofrece en tierras italianas. Hoy os acerco al Lago d’Iseo!

El Lago d’Iseo se encuentra en la región de Lombardía; es un lago de origen glacial, así que os podéis imaginar cómo está el agua de fría, pero eso no impide a los primeros bañistas estrenar temporada dándose un buen chapuzón.

El Lago d’Iseo se sitúa entre dos grandes lagos (el Lago de Como-Lecco y el Lago de Garda), y divide las Provincias de Brescia y Bergamo. Se encuentra dentro de un enclave montañoso y el clima puede variar muy rápidamente.

En el centro del lago se encuentra «Monte Isola», la pequeña joya del Lago d’Iseo. Nosotros hicimos parada para comer en Lovere, concretamente en la terraza del Bar Centrale (os advierto, si hacéis parada aquí, dejad hueco para el helado!!). Justo debajo del restaurante se encuentra el embarque para el «traghetto», un pequeño ferry que podéis coger si queréis visitar Monte Isola. Lovere es un pequeño pueblo donde la arquitectura del centro histórico no os dejará indiferente. Os aconsejo dar un buen paseo por el «lungolago» y disfrutar de las preciosas vistas, tanto del lago como del entorno de Lovere.

Y para finalizar este viaje por tierras italianas, un poco de música y unas fotos!!

A presto!

Lago d’Iseo

Relato «estrellas de mar»

Ciao a tutti, hoy os dejo un breve relato (existen versiones más extensas), que me ha venido a la memoria tras escribir el texto de la ficha de producto de la pulsera Estrella de Mar, de la Colección «Passeggiata». Os lo paso por si os apetece leerlo…

Saludos y estrellas!

El «Delphos» de Fortuny, toda una obra de arte.

 Si habéis leído El tiempo entre costuras de María Dueñas, recordaréis cómo en sus inicios como modista en Tetuán, la protagonista de la novela cose una réplica del vestido Delphos de Fortuny a una de sus clientas.

 Siempre he sentido una gran admiración por este artista llamado Mariano Fortuny y, en especial, por su obra más conocida, el vestido Delphos, que data de 1907.

 Se trataba de un vestido sin costuras que, a semejanza del chitón griego, caía desde los hombros hasta el suelo moldeando el cuerpo con suavidad.  Se confeccionaba en seda y cada uno de los vestidos se elaboraba como una auténtica obra de arte. El fino plisado de estos vestidos permitía que cambiaran de color según el movimiento y el reflejo de la luz.

Vestido Delphos plisado ondulado de Mariano Fortuny color rojo

El vestido Delphos se adornaba únicamente con unas cuentas de cristal de Murano que se aplicaban en la sisa, las mangas y costuras laterales para darle caída al vestido y que no perdiera su forma.

 Esta innovadora creación causó una auténtica revolución en la moda femenina de la época.

Hasta ahora, el diseño de estos vestidos se había atribuido al propio Mariano Fortuny que, con ayuda de su mujer Henriette Nigrin, mezclaba los colores y confeccionaba los estampados.

Recientemente el Museu del Disseny de Barcelona, que cuenta con un Peplos de Fortuny en su colección, ha cambiado la cartela trasladando la autoría de la obra a Henriette Nigrin, como inventora real del famosos tejido plisado ondulado.

Dejando a un lado la polémica que este cambio de autoría haya podido suscitar, tanto el Peplos como el Delphos son auténticas obras de arte.

Colección vestidos plisado ondulado de Mariano Fortuny